Carta abierta a D. José Medina Mingallón, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Ciudad Real

   Sr. Medina:

  Aprovechando su papel como director de la Revista “Enfermería de Ciudad Real”, editada por el Colegio y financiada con los fondos cautivos de los 3.500 enfermeros forzosamente colegiados de esa provincia, se dedica usted a auto-reivindicarse frente a quienes no están conformes con la manera en que ese colegio está gestionando sus responsabilidades, descalificándolos personalmente. Y lo hace de una manera que refleja su verdadera catadura moral, creando dos bandos imaginarios: el de los suyos, que “da la cara por el colegio”, “se moja” y ha estado y está siempre “dispuesto a trabajar por mejorar las condiciones socio-profesionales de sus colegiados”; y el de todos los demás, los que no le ríen las gracietas, el de las “actitudes infantiles”, el “cobarde anonimato”, el de los comentarios “ofensivos, destructivos, gratuitos y malintencionados, a cara tapada, barriobajeros y mendaces”, los de tan “escasa categoría humana”, “impostura” y “maledicencia”…

  No contento con esta reacción pueril y prepotente, se despacha con dos entradas en “su blog” (que debió crear sobre la marcha, ya que no contiene más que estas dos entradas) en las que, primero, critica a D. Carlos Tardío, presidente del colegio de Badajoz, en base a la narración de parte de hechos pasados (como parece que hace siempre, descalificando personas, no opiniones), y, después, vuelve a arremeter insultantemente contra quienes le critican y especialmente contra nosotros y nuestro Foro.

  Si la forma de escribir de alguien delata su inteligencia y cultura, se ha autorretratado usted magníficamente en la última de sus entradas. Aludiendo a algo tan común en los foros como adoptar un seudónimo y una imagen, vuelve a meter a todos sus críticos en un mismo saco: el de esos “palmeros bajo pseudónimo [sic] bromista y malintencionado” o “adláteres [sic] que ocultan su nombre y apellidos para difamar, tiran la piedra y esconden la mano y se amparan en el anonimato para insultar, criticar sin fundamentos, mentir y crear confusión donde no la hay”; que “cocean”, “mienten descaradamente, insultan de la manera más soez, agreden verbalmente hasta la saciedad a otra persona que no puede defenderse porque se encuentra en acto de servicio”, “ignoran las más elementales normas de respeto y convivencia, falsean la verdad por intereses personales de ‘dudosa catadura’ [sic], ocultan su personalidad [sic] y bailan al son que le tocan”, “aves de rapiña”, en definitiva. Y también, claro está, ya de paso, “las Asociaciones y Organizaciones que con su blog en blanco [sic] en redes sociales las amparan y protegen en la impunidad”.

   Al margen de que los intereses no tienen ‘catadura’ porque sólo pueden tenerla las personas; de que lo que se oculta bajo un seudónimo (sin ‘p’) no es la ‘personalidad’, sino la identidad; y de que los que ocultan su identidad son los que utilizan a los ‘adláteres’ y no estos mismos, debe de ser verdad que las críticas de sus colegiados a las que alude (sin concretarlas en ningún momento) son insultantes, ya que así lo dice un verdadero experto en el campo de insultar: revise los entrecomillados de los párrafos anteriores.

   Se extraña usted en su citada “Carta del Presidente” de que sólo acudieran tres colegiados a la importante reunión de presupuestos del pasado día 17 de junio. Sólo desde la más absoluta estulticia es posible pensar que, después de más de 12 años consecutivos de mandato, el hecho de que los colegiados le den la espalda a su Junta Directiva de manera tan clamorosa es culpa de aquéllos y que la actitud y conducta de su presidente, un ser candoroso y comprometido, no tiene nada que ver en ello. Y que quienes acuden a otros cauces para expresar sus críticas no es porque no haya lugar para ellas en su colegio, sino porque son unos traidores.

   Lo más probable es que el cuestionamiento que nuestros compañeros hicieron en nuestro foro de la dudosa legalidad de su presidencia, dado que usted no cumpliría el mandato legal de ejercer la enfermería en activo y estaría amparándose en un subterfugio legal, algo que circula con profusión entre los colegiados, le haya irritado hasta el punto de perder sus cabales. Si no fuera así, lo lógico es que usted hubiera realizado un desmentido documentado (contrato de trabajo, nómina, localización de su consulta privada; no basta con una hipotética alta como autónomo: hay que estar en activo en el ejercicio profesional, trabajar como enfermero) y se hubiera acabado todo: rumores e indicios, fuera. O estos otros comentarios de un “bochornoso espectáculo en el Colegio de Enfermeria de Ciudad Real, “ en los cuales se nos habla de un incidente en el que la propia policía tuvo que acudir a la sede del Colegio que usted preside. Esperemos que la resolución de los hechos no se diriman en un tribunal de excepción…

    Sr. Presidente, usted no se comporta como un demócrata, quizá no lo sea, ni crea en la libertad de expresión. Hemos revisado todas las entradas de nuestros compañeros y ni una de ellas contiene injurias o ultrajes, ni siquiera insultos, no ya de la gravedad de los suyos que hemos entrecomillado, sino de ningún tipo. Y usted lo sabe, de otra manera sin duda habría acudido a los tribunales para así, no sólo perjudicar, sino laminar a profesionales a los que debería usted servir. Y, de paso, asustar al foro (‘Tablón en Blanco’, no ‘Foro en Blanco’) para que censure todo aquello que pueda oler a leve crítica sobre su persona y su política. No lo va a conseguir, nosotros no le tenemos miedo.

    Sepa que va usted a ser muy popular, no sólo en su provincia, con nuestras únicas y humildes armas de la transparencia y la libertad de expresión, sin las coacciones ni insultos que usted ejerce con maestría.

    Un saludo y…  reflexione.

Firmado:

Junta Directiva de la Asociación Foro de la Profesión Enfermera

Liliana Bettremieux Toyos.

Antonio J. Valenzuela Rodríguez.

M. Carmen García Romero.